Requisitos para importar a Chile: guía paso a paso 2026

TABLE OF CONTENTS
Escucha la transcripción
18:22

 

Importar mercancías a Chile es una actividad cada vez más relevante para empresas de distintos tamaños y sectores. La apertura comercial del país, su extensa red de acuerdos internacionales y la conexión con mercados como China, Estados Unidos, Europa y otros países de Asia y Latinoamérica han convertido al comercio exterior en un componente estratégico para muchas empresas.

Sin embargo, importar no consiste simplemente en comprar un producto en el extranjero y trasladarlo hasta Chile. Detrás de cada operación existe un proceso que involucra clasificación arancelaria, documentación, transporte internacional, controles aduaneros, impuestos y, dependiendo del producto, autorizaciones de organismos especializados.

Durante 2026, además, el comercio exterior chileno continúa mostrando un importante dinamismo. En enero, el intercambio comercial del país superó por primera vez los US$18.000 millones en un solo mes, de acuerdo con datos de SUBREI, Banco Central y Servicio Nacional de Aduanas.

Por eso, conocer los requisitos para importar a Chile es fundamental para evitar retrasos, sobrecostos y problemas durante la internación de las mercancías. En esta guía revisamos el proceso paso a paso y los principales aspectos que debe considerar una empresa antes de realizar una importación.

¿Qué se necesita para importar a Chile?

Antes de realizar una operación de comercio exterior, el importador debe asegurarse de que tanto la empresa como la mercancía cumplen con las condiciones necesarias para ingresar legalmente al país.

En términos generales, una importación comercial requiere contar con identificación tributaria, documentación comercial y de transporte, clasificación arancelaria, cumplimiento de las regulaciones específicas del producto y pago de los tributos correspondientes.

El proceso es gestionado ante el Servicio Nacional de Aduanas, mientras que otras instituciones pueden intervenir dependiendo de las características de la mercancía.

Por ejemplo, productos de origen vegetal o animal pueden estar sujetos a requisitos y controles del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), mientras que determinados productos farmacéuticos, cosméticos, dispositivos médicos u otras mercancías reguladas pueden requerir autorizaciones sanitarias específicas.

Por esta razón, uno de los primeros pasos no es necesariamente contratar el transporte, sino verificar que el producto pueda ser importado y bajo qué condiciones.

Paso 1: definir qué producto quieres importar

Antes de contactar proveedores o negociar un precio, es importante conocer exactamente qué mercancía se pretende ingresar a Chile.

Esto incluye determinar sus características técnicas, composición, uso, país de origen y presentación comercial. Esta información será fundamental posteriormente para determinar su clasificación arancelaria y verificar si está sujeta a controles especiales.

No todas las mercancías tienen los mismos requisitos de ingreso. Aduanas mantiene un listado de productos que pueden requerir certificados, vistos buenos o autorizaciones previas de otros organismos.

Entre los productos que pueden requerir controles adicionales se encuentran, dependiendo de sus características:

  • Alimentos y productos de origen animal o vegetal.
  • Medicamentos y productos farmacéuticos.
  • Cosméticos.
  • Productos químicos.
  • Equipos eléctricos o electrónicos sujetos a regulación.
  • Sustancias peligrosas.
  • Productos agrícolas y forestales.

La recomendación es realizar esta revisión antes de concretar la compra, ya que descubrir una restricción después del embarque puede generar costos de almacenamiento, demoras o incluso impedir el ingreso de la mercancía.

Paso 2: determinar la clasificación arancelaria

Cada producto que ingresa a Chile debe ser identificado mediante un código dentro del Arancel Aduanero, basado en el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías.

La clasificación arancelaria es uno de los puntos más importantes de una importación, porque determina aspectos como los derechos aplicables, eventuales preferencias comerciales y determinadas exigencias regulatorias.

Una clasificación incorrecta puede generar diferencias en los impuestos, observaciones de Aduanas o problemas posteriores durante una fiscalización.

Por eso, no basta con utilizar la descripción comercial entregada por el proveedor extranjero. El producto debe clasificarse considerando sus características reales y la normativa chilena.

Para conocer los aranceles preferenciales derivados de los acuerdos comerciales, SUBREI dispone de un Buscador de Tarifas Arancelarias que permite consultar las condiciones según producto y mercado. La propia plataforma advierte que sus resultados son referenciales y que, ante cualquier diferencia, prevalecen los textos oficiales de los acuerdos y la información de las autoridades aduaneras.

Paso 3: verificar si existen beneficios arancelarios

Chile cuenta con una amplia red de acuerdos comerciales que puede reducir o eliminar los aranceles aplicables a determinados productos.

Esto es especialmente relevante para empresas que importan desde mercados con los que Chile mantiene acuerdos vigentes.

Por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio entre Chile y China contempla preferencias arancelarias para mercancías que cumplan las correspondientes reglas de origen. SUBREI mantiene disponibles las listas de eliminación arancelaria y las reglas específicas de origen del acuerdo.

Sin embargo, tener un acuerdo comercial con el país de origen no significa automáticamente que toda mercancía ingrese con arancel 0%.

Para acceder a una preferencia es necesario demostrar que el producto cumple las reglas de origen establecidas y presentar la prueba de origen correspondiente cuando sea exigible. Aduanas señala que los productos deben acreditar la denominada "prueba de origen" para acceder al tratamiento preferencial.

Paso 4: elegir un proveedor y negociar el Incoterm

Una vez definido el producto y revisadas sus condiciones de importación, comienza la etapa comercial con el proveedor extranjero.

Aquí es importante establecer claramente el precio, las condiciones de pago, los tiempos de producción y, especialmente, el Incoterm que regirá la operación.

El Incoterm determina cómo se distribuyen entre comprador y vendedor responsabilidades como el transporte, seguro, entrega y transferencia de riesgos.

Por ejemplo, una compra FOB implica una estructura de costos diferente a una operación CIF o EXW. Por eso, comparar proveedores únicamente por el precio de la mercancía puede llevar a conclusiones equivocadas.

El importador debe calcular el costo total de internar la mercancía en Chile, considerando tanto los costos comerciales como los logísticos y tributarios.

Paso 5: preparar la documentación de la importación

Una operación de comercio exterior requiere que la información sea consistente entre los distintos documentos.

Entre los documentos que normalmente intervienen se encuentran:

  • Factura comercial.
  • Lista de empaque (packing list).
  • Documento de transporte, como Bill of Lading o Air Waybill.
  • Certificado de origen, cuando corresponda.
  • Póliza o certificado de seguro, cuando corresponda.
  • Certificados, permisos o vistos buenos específicos.
  • Documentación adicional requerida por Aduanas u otros organismos.

La correcta preparación documental es especialmente importante porque las diferencias entre la factura, el documento de transporte, la descripción de la mercancía y la declaración aduanera pueden generar observaciones y retrasos.

En este punto, la trazabilidad de la información se vuelve un elemento fundamental para controlar los riesgos de la operación.

Paso 6: contratar el transporte internacional

Con la compra confirmada y la documentación preparada, es necesario coordinar el traslado internacional.

Para mercancías provenientes de mercados como China, el transporte marítimo suele ser una alternativa fundamental debido al volumen de carga y a los costos por unidad.

La elección entre transporte marítimo, aéreo o una combinación de ambos dependerá de factores como:

  • Volumen y peso de la carga.
  • Urgencia del embarque.
  • Valor de la mercancía.
  • Tipo de producto.
  • Presupuesto disponible.
  • Requerimientos de almacenamiento y distribución.

Además del flete internacional, deben considerarse costos asociados al origen, destino, terminales, seguros y transporte terrestre.

Una correcta planificación permite evitar que el costo logístico final sea significativamente superior al estimado inicialmente.

Paso 7: revisar los permisos y controles especiales

No todas las mercancías siguen exactamente el mismo proceso de importación.

Dependiendo del producto, pueden intervenir distintos organismos públicos.

En el caso de productos agrícolas, vegetales y pecuarios, el SAG establece requisitos y condiciones de ingreso y puede determinar si una mercancía está autorizada para entrar al país.

Por ejemplo, determinados productos pecuarios requieren permisos de importación y antecedentes específicos para que el SAG pueda evaluar su ingreso.

La revisión regulatoria debe realizarse antes de embarcar. El hecho de que un proveedor pueda vender un producto en su país de origen no significa necesariamente que ese mismo producto pueda ingresar a Chile sin requisitos adicionales.

Paso 8: realizar el despacho aduanero

Cuando la mercancía llega a Chile comienza una de las etapas centrales del proceso: su despacho aduanero.

La operación se formaliza mediante la documentación correspondiente ante el Servicio Nacional de Aduanas. Entre los trámites disponibles se encuentra la Declaración de Ingreso (DIN) y su respectivo proceso de pago.

Para determinadas operaciones es necesario contar con un Agente de Aduanas, profesional especializado que representa al importador en el despacho y realiza las gestiones correspondientes ante Aduanas.

Como regla general, cuando la importación supera los US$3.000, la internación requiere la asistencia de un Agente de Aduanas, de acuerdo con la información publicada por el Servicio Nacional de Aduanas.

El agente también puede ayudar a revisar la documentación, clasificación, valoración y cumplimiento de las exigencias aplicables a la operación.

Paso 9: calcular y pagar los impuestos de importación

Uno de los aspectos más importantes para determinar el costo final de una importación es el cálculo de los tributos.

Como regla general, las importaciones están afectas a un derecho ad valorem de 6% sobre el valor CIF, mientras que el IVA corresponde al 19% sobre la suma del valor CIF más el derecho ad valorem.

El valor CIF considera el costo de la mercancía, el seguro y el transporte hasta el punto de entrada correspondiente, de acuerdo con las reglas de valoración aduanera.

Por ejemplo, para una mercancía con un valor CIF de US$10.000, sin considerar preferencias arancelarias ni otros gravámenes específicos:

  • Derecho ad valorem: US$600.
  • Base para IVA: US$10.600.
  • IVA 19%: US$2.014.
  • Total de estos tributos: US$2.614.

Este ejemplo es únicamente referencial. El tratamiento real puede cambiar según el producto, su origen, la existencia de un acuerdo comercial y otros impuestos o medidas específicas.

Paso 10: aprovechar los acuerdos comerciales cuando corresponda

Si la mercancía cumple las condiciones de origen de un acuerdo comercial, el importador puede acceder a una preferencia arancelaria.

En el caso de China, por ejemplo, el TLC Chile-China contempla un certificado de origen específico. El documento oficial establece que el certificado tiene una validez de un año desde su fecha de emisión en el país de exportación.

Este punto es especialmente relevante para empresas que importan regularmente desde China, porque una correcta gestión del origen puede generar diferencias importantes en el costo final de la operación.

Por eso, antes de embarcar es recomendable verificar:

  1. Código arancelario del producto.
  2. País de origen.
  3. Acuerdo comercial aplicable.
  4. Regla de origen correspondiente.
  5. Documento necesario para acreditar el origen.
  6. Tasa arancelaria preferencial disponible.

Paso 11: retirar la mercancía y coordinar la distribución nacional

Una vez cumplidas las formalidades aduaneras y pagados los tributos correspondientes, la mercancía puede continuar su recorrido hacia el destino final.

Aquí comienza la última etapa de la operación logística: el transporte nacional.

El importador debe coordinar el retiro desde el puerto, aeropuerto o terminal correspondiente y su traslado hasta una bodega, centro de distribución, tienda o instalación productiva.

Una mala coordinación en esta etapa puede generar costos adicionales por almacenamiento, demurrage, detention u otros servicios asociados al terminal y al transporte.

Por eso, el proceso de importación no debería gestionarse como una serie de actividades independientes. Compras, comercio exterior, logística y finanzas deben trabajar con información coordinada para evitar retrasos y sobrecostos.

¿Qué costos debes considerar al importar a Chile?

Uno de los errores más comunes de los nuevos importadores es calcular solamente el precio de compra y el flete internacional.

El costo real de una importación puede incluir:

  • Precio de la mercancía.
  • Transporte internacional.
  • Seguro.
  • Aranceles e impuestos.
  • Gastos portuarios o aeroportuarios.
  • Agente de Aduanas.
  • Almacenamiento.
  • Transporte terrestre en Chile.
  • Inspecciones o certificaciones.
  • Permisos y autorizaciones.
  • Costos bancarios y administrativos.
  • Demurrage o detention, cuando corresponda.

Por eso, antes de concretar una compra internacional es recomendable construir una estructura de costo puesto en destino que permita conocer cuánto costará realmente disponer de la mercancía en Chile.

Errores frecuentes al importar a Chile

Una importación puede cumplir con todos los requisitos generales y aun así generar problemas si existen fallas en la planificación.

Entre los errores más habituales se encuentran:

No revisar la clasificación arancelaria: puede provocar diferencias en impuestos y observaciones aduaneras.

No verificar las restricciones del producto: algunas mercancías requieren autorizaciones previas o condiciones especiales de ingreso.

No considerar el origen: perder una preferencia arancelaria puede aumentar innecesariamente el costo de la operación.

Subestimar los costos logísticos: el precio FOB o CIF no necesariamente representa el costo final de tener la mercancía disponible en Chile.

Preparar tarde la documentación: cualquier inconsistencia puede traducirse en retrasos y costos adicionales.

No coordinar el retiro: una carga que permanece más tiempo del necesario en una terminal puede generar gastos que no estaban contemplados en el presupuesto.

¿Cómo hacer más eficiente el proceso de importación?

La eficiencia en comercio exterior no depende únicamente de conseguir un flete más barato.

Una operación bien gestionada requiere visibilidad de principio a fin, desde la orden de compra hasta la entrega de la mercancía.

Digitalizar la información permite centralizar documentos, monitorear embarques, controlar fechas relevantes y facilitar la coordinación entre los distintos participantes de la cadena logística.

Además, contar con procesos estandarizados ayuda a disminuir errores y facilita la identificación de costos que, de otra manera, pueden aparecer recién cuando la mercancía ya está en tránsito o en destino.

En un escenario de comercio internacional cada vez más dinámico, la capacidad de anticiparse a estos eventos puede representar una ventaja competitiva importante.

Importar a Chile en 2026: una operación cada vez más estratégica

Chile cuenta con una infraestructura institucional y comercial que facilita el desarrollo del comercio exterior. Su red de acuerdos comerciales, la digitalización de procesos y la participación de distintos organismos permiten que empresas de diferentes tamaños puedan acceder a proveedores y mercados internacionales.

Sin embargo, el crecimiento del comercio también exige una gestión más profesional de las operaciones de importación.

Para una empresa, importar correctamente significa mucho más que cumplir con Aduanas. Significa conocer el costo total de la operación, anticipar requisitos, mantener la documentación bajo control y coordinar cada etapa de la cadena de suministro.

En 2026, estas capacidades adquieren todavía más relevancia en un entorno donde los costos logísticos, las regulaciones y las condiciones del transporte internacional pueden cambiar rápidamente.

Conclusión

Importar a Chile requiere planificación y conocimiento de las distintas etapas que intervienen en una operación de comercio exterior. Desde la selección del producto y su clasificación arancelaria hasta el despacho aduanero y la distribución nacional, cada paso puede influir en el costo, tiempo y rentabilidad de una importación.

La clave está en anticipar los requisitos antes de embarcar, verificar las regulaciones específicas de cada mercancía, aprovechar los acuerdos comerciales cuando corresponda y mantener una gestión coordinada de documentos, transporte, impuestos y proveedores.

Para las empresas que importan regularmente, contar con visibilidad y control sobre toda la cadena logística no solo permite cumplir con las obligaciones aduaneras, sino también reducir riesgos y tomar mejores decisiones comerciales.

En un comercio exterior cada vez más competitivo, una importación eficiente comienza mucho antes de que el contenedor llegue a Chile.

Mantente al día con las tendencias

Esta industria cambia de la noche a la mañana. No te pierdas ninguna actualización suscribiéndote al boletín de noticias de KLog.