Nearshoring en México: oportunidades logísticas para empresas de LATAM
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Desde 2023, México ha dejado de ser solo un vecino comercial de Estados Unidos para convertirse en una pieza central del reacomodo de las cadenas de suministro globales. El nearshoring —la relocalización de la producción hacia países más cercanos al mercado de consumo final— ya no es una tendencia emergente: en 2026 es una realidad que está redefiniendo corredores logísticos, atrayendo inversión récord y abriendo oportunidades concretas para empresas de toda América Latina, no solo para las que operan dentro de México.
¿Qué es el nearshoring y por qué México lo lidera en la región?
El nearshoring consiste en trasladar la manufactura o el abastecimiento desde países lejanos —típicamente Asia— hacia países geográficamente próximos al mercado de destino, con el objetivo de reducir tiempos de tránsito, exposición a riesgos geopolíticos y costos logísticos. México concentra buena parte de este movimiento hacia Norteamérica gracias a una combinación difícil de replicar: comparte frontera con el mayor mercado de consumo del mundo, cuenta con una base manufacturera consolidada en sectores como el automotriz y el electrónico, mano de obra calificada a costos competitivos, y acceso preferencial a Estados Unidos y Canadá a través del T-MEC.
A esto se suma un factor que en 2026 cobra especial relevancia: la revisión conjunta del T-MEC prevista para este año, que definirá las condiciones del acuerdo hacia la próxima década. El resultado de esa revisión será determinante para las decisiones de inversión de las empresas que ya operan —o evalúan operar— bajo este esquema, y por extensión, para todos los proveedores y socios logísticos de la región que dependen de esa cadena.
El nearshoring en cifras: el panorama de México en 2026
Los datos del primer semestre de 2026 confirman que el fenómeno sigue en expansión, aunque con matices. Algunas cifras clave publicadas por la Secretaría de Economía y organismos como la UNCTAD:
- México recibió USD 23.591 millones en inversión extranjera directa (IED) durante el primer trimestre de 2026, un 10,4% más que en el mismo periodo de 2025 y el monto más alto registrado para un primer trimestre.
- En 2025, la IED total del país alcanzó USD 40.871 millones, con un crecimiento anual de 10,8%.
- Se estima que el nearshoring explica alrededor del 58% de la IED total que recibe México actualmente.
- Las exportaciones mexicanas llegaron a un máximo histórico de USD 664.066 millones.
- Casi todo ese flujo (94%) corresponde a reinversión de utilidades de empresas ya instaladas, más que a inversión completamente nueva, lo que sugiere un mercado en consolidación más que en su fase inicial de despegue.
Este último punto es relevante para dimensionar el fenómeno con realismo: las autoridades mexicanas fijaron una meta de USD 2.500 millones trimestrales en inversión completamente nueva, cifra que aún se compara con el promedio de USD 2.253 millones registrado antes de la pandemia. El nearshoring crece, pero todavía no alcanza el ritmo de una ola de inversión enteramente inédita, sino el de una aceleración sobre una base industrial que ya existía.
Sectores y regiones que concentran la inversión
No todo el territorio ni todas las industrias se benefician por igual. Entender dónde se concentra la inversión es clave para identificar dónde surgen las oportunidades logísticas más concretas.
Automotriz, electrónica y dispositivos médicos a la cabeza
El sector automotriz y de electromovilidad concentra alrededor del 60% de los proyectos de inversión anunciados en 2026, seguido por electrónica, semiconductores, aeroespacial y dispositivos médicos. Solo la manufactura automotriz captó más de USD 4.000 millones en el primer trimestre del año, mientras que la fabricación de equipo de cómputo y componentes electrónicos —un rubro más pequeño en volumen— fue de los que más creció, con un avance interanual cercano al 59%. Para una empresa de LATAM que evalúa a qué industria dirigir su oferta de insumos o servicios, esta combinación de volumen y velocidad de crecimiento marca dos rutas de entrada distintas: escala en automotriz, o especialización en componentes electrónicos de mayor valor agregado.
El corredor Bajío-Norte concentra el crecimiento
Estados como Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Coahuila y Chihuahua captan la mayor parte de los nuevos proyectos, formando un corredor industrial que va del Bajío a la frontera norte. México cuenta hoy con 477 parques industriales operando en 28 estados, que emplean a 3,7 millones de personas, y otros 103 en construcción. La ocupación en la frontera norte supera el 95%, con casos como Monterrey por encima del 97%, lo que empieza a generar escasez de espacio industrial disponible en las plazas más demandadas.
Qué oportunidades abre esto para empresas de LATAM
El nearshoring mexicano no es un fenómeno que solo beneficie a empresas locales o a las multinacionales que instalan planta ahí. Para una empresa de comercio exterior con sede en Chile, Colombia, Perú o cualquier otro país de la región, este ciclo abre al menos tres vías concretas de oportunidad.
Proveeduría y encadenamiento productivo
La instalación de nuevas plantas en México genera demanda constante de insumos, componentes y materias primas que no siempre se producen localmente. Empresas latinoamericanas con capacidad exportadora en metalmecánica, plásticos, químicos, agroindustria o electrónica pueden posicionarse como proveedores de esta cadena, aprovechando que México necesita diversificar su base de abastecimiento fuera de Asia.
México como plataforma logística hacia Estados Unidos
Para empresas de LATAM que ya exportan a Estados Unidos o buscan hacerlo, México puede operar como plataforma de tránsito y consolidación hacia ese mercado, aprovechando su infraestructura portuaria y su red de cruces fronterizos terrestres. Esto es especialmente relevante para carga que hoy se mueve por vía marítima directa con tiempos de tránsito más largos, y que podría beneficiarse de esquemas multimodales combinando puerto mexicano y transporte terrestre hacia el destino final.
Demanda creciente de servicios logísticos y tecnología
El auge industrial ha disparado la necesidad de sistemas de gestión de transporte (TMS), gestión de almacenes (WMS) y trazabilidad vía IoT, además del crecimiento del comercio electrónico —cuyas compras digitales en América Latina crecerán un 15% adicional hasta 2027—. Empresas latinoamericanas de tecnología logística, integradores de software o proveedores de servicios de última milla tienen aquí un mercado en expansión, no solo como usuarios de estas herramientas sino como potenciales proveedores de ellas.
Los retos logísticos que no se pueden ignorar
El nearshoring no ha resuelto los problemas estructurales de la logística mexicana; en algunos casos los ha hecho más visibles. Cualquier empresa que planee operar o proveer dentro de esta cadena debe considerar:
- Costos logísticos elevados: en promedio representan un 17% de las ventas de una empresa en México, y pueden llegar a 38-45% en sectores como retail, frente a un rango de 8-20% en economías como Estados Unidos, Japón o Alemania.
- Infraestructura energética insuficiente: 91% de las empresas instaladas en parques industriales reportan fallas eléctricas, y se estiman 17.708 MW adicionales necesarios para sostener la demanda actual.
- México retrocedió del puesto 55 al 66 en el índice de desempeño logístico del Banco Mundial, reflejo de cuellos de botella en infraestructura y coordinación entre actores.
- Persisten problemas de seguridad en rutas terrestres y una coordinación fragmentada entre navieras, transportistas y agentes aduanales, lo que se traduce en falta de visibilidad de extremo a extremo.
Como respuesta, el gobierno mexicano impulsa proyectos como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y la modernización del puerto de Veracruz, buscando descongestionar los pasos fronterizos tradicionales y diversificar las rutas de entrada y salida de mercancía.
Cómo prepararse: recomendaciones para empresas de LATAM
- Anticipa restricciones de espacio. Con ocupación industrial superior al 95% en los corredores más demandados, negociar bodega, cross-dock o espacio de consolidación con meses de anticipación deja de ser opcional.
- Evalúa esquemas multimodales que combinen puerto mexicano y transporte terrestre, en lugar de depender de una sola ruta hacia Estados Unidos.
- Trabaja con socios que ofrezcan visibilidad centralizada del proceso completo, especialmente si tu operación involucra a varios proveedores logísticos y aduanales distintos a ambos lados de la frontera.
- Sigue de cerca la revisión 2026 del T-MEC: cualquier ajuste a las reglas de origen o a los aranceles puede modificar rápidamente qué sectores conviene proveer o dónde conviene posicionar inventario.
Conclusión
El nearshoring en México ya no es una promesa: es una cadena de valor en plena expansión, con cifras récord de inversión y exportaciones, pero también con cuellos de botella logísticos que aún no se resuelven del todo. Para una empresa de LATAM, la pregunta relevante en 2026 no es si este fenómeno le afecta, sino en qué punto de la cadena puede sumarse —como proveedor, como usuario de México como plataforma logística, o como proveedor de las soluciones tecnológicas que esta industria necesita—.
Quienes se preparen con anticipación, entendiendo tanto las cifras como los retos estructurales, estarán mejor posicionados para capturar valor de uno de los reacomodos comerciales más importantes que está viviendo la región.
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