Específicamente, Fiorentini y Casa Italia son 2 empresas con sede en Chile, dedicadas a la industria alimentaria y de equipos especializados. Fiorentini proporciona insumos de alta calidad para heladerías y reposterías, como bases de helado o pastas de pistacho. Por otro lado, Casa Italia ofrece soluciones completas en maquinaria, incluyendo vitrinas, congeladores y carritos de helado. Ambas, están lideradas por Matteo, un empresario italiano que fundó estas empresas en 2012 al detectar una oportunidad en el mercado chileno y latinoamericano.
Complementando la visión, Jorge Cornejo, Encargado de Comercio Exterior, juega un papel fundamental en la operación diaria, gestionando importaciones e exportaciones con altos estándares de calidad para garantizar un abastecimiento eficiente a clientes locales e internacionales. Su trabajo en equipo refuerza el éxito de las compañías en un mercado altamente competitivo.
Gracias a Fiorentini Europe, su filial en Italia, pueden importar productos con su propia marca y operar bajo las normativas internacionales, manteniendo un flujo comercial eficiente. Esta estrategia fortalece la identidad de sus productos de alta calidad y crea un elevado estándar constante en cada mercado.
El corazón de la operación de Fiorentini y Casa Italia es su logística internacional. Importan el 90% de sus productos desde Italia, trabajando estrechamente con proveedores en Europa. Aunque sus insumos son alimenticios como los pistachos o pastas de helados, no requieren refrigeración, lo que simplifica su manejo. Sin embargo, deben cumplir con estrictas regulaciones sanitarias y documentales, como certificaciones de origen y normativas del Seremi en Chile, para velar por su correcta comercialización.
En cuanto a las exportaciones, envían productos a varios países de Latinoamérica, destacando en la exportación de insumos para heladería y pasta de pistacho. Aunque la mayoría de los envíos son de carga suelta, en algunas ocasiones han gestionado contenedores completos para clientes estratégicos que requieren maquinaria para la apertura de múltiples tiendas.
Antes de trabajar con KLog.co, Fiorentini y Casa Italia enfrentaban dificultades en su cadena logística, lo que convertía el trabajo de Jorge en un desafío diario. La tercerización de servicios en origen o destino por parte de otros forwarders generaba problemas de comunicación que derivaban en retrasos en el tránsito, falta de coordinación en los pick-ups y errores documentales críticos.
Esto afectaba la operación interna de la empresa, desde la planificación en bodega hasta la estrategia comercial. La incertidumbre en los tiempos de arribo complicaba la gestión del stock y retrasaba la distribución de productos, afectando la coordinación con marketing y eCommerce. Asimismo, los vendedores requerían datos precisos sobre la llegada de mercancía para comprometer fechas de entrega sin riesgo de cancelaciones o reclamos. Cualquier retraso tenía un impacto en cascada y en la experiencia del cliente final.