El Año Nuevo Chino, también conocido como Festival de Primavera, es una de las celebraciones más importantes en China y tiene un impacto directo en el comercio internacional y la logística global. En 2026, se celebrará el miércoles 18 de febrero y el período de festivos se extenderá desde el 15 al 23 de febrero, afectando la producción, los tiempos de despacho y el transporte internacional.
Este artículo analiza en detalle cómo este evento impacta la logística, qué deben anticipar las empresas importadoras y exportadoras, y qué acciones pueden tomar para prepararse con anticipación y minimizar retrasos en la cadena de suministro.
El Año Nuevo Chino marca el inicio del nuevo año según el calendario lunar y es la festividad más importante en China. La mayoría de las fábricas, puertos, oficinas gubernamentales y empresas privadas cierran sus puertas, permitiendo a millones de trabajadores migrantes regresar a sus hogares para celebrar con sus familias.
En términos logísticos, esta pausa representa un frenazo significativo en la actividad productiva y comercial del país con mayor volumen de exportaciones del mundo. China es el principal socio comercial de muchos países de América Latina y otras regiones, por lo que cualquier interrupción en sus operaciones tiene un efecto dominó global.
Durante el Año Nuevo Chino, la mayoría de las fábricas cierran al menos dos semanas, aunque muchas extienden ese cierre hasta un mes completo. Esto genera una interrupción directa en la producción y en la disponibilidad de productos para exportación.
Además, los puertos operan con capacidades reducidas, lo que genera congestiones, demoras en la carga y descarga, y un aumento en los tiempos de tránsito.
La alta demanda de exportaciones en las semanas previas al cierre de las fábricas suele provocar un aumento considerable en las tarifas de flete, tanto marítimo como aéreo. Las empresas intentan adelantar sus embarques para evitar retrasos, lo que genera una sobrecarga en los servicios de transporte.
Según estimaciones de Freightos y datos recopilados por el índice Drewry, los precios de flete marítimo pueden aumentar entre un 20% y un 50% en este período, dependiendo del destino y del tipo de carga.
Uno de los efectos más problemáticos del Año Nuevo Chino es la descoordinación en las cadenas de suministro. Incluso después del fin del festivo, muchas fábricas tardan semanas en volver a operar a plena capacidad debido a la lenta reincorporación del personal. Esto genera retrasos acumulados, reprogramación de embarques y, en algunos casos, falta de stock.
Los proveedores y agentes logísticos en China suelen tardar más en responder durante este período. Esto incluye tiempos más largos para cotizaciones, confirmaciones de reserva y coordinación de transporte. Es común que durante estas semanas las respuestas se demoren varios días o incluso semanas.
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Uno de los principales consejos para enfrentar el Año Nuevo Chino es anticiparse con al menos tres meses de antelación. Esto incluye hacer pedidos más temprano, coordinar la producción con los proveedores y reservar espacios de transporte antes del aumento de la demanda.
Muchas empresas optan por aumentar temporalmente su inventario antes del Año Nuevo Chino para cubrir el período de inactividad. Si bien esto implica mayores costos de almacenamiento, puede evitar la ruptura de stock y las pérdidas por falta de producto.
La comunicación fluida es clave. Habla con tus proveedores para conocer sus fechas de cierre y regreso. Además, mantente en contacto con tus agentes de carga para asegurar la disponibilidad de espacios y rutas alternativas si fuese necesario.
En algunos casos, utilizar puertos secundarios o rutas menos congestionadas puede ayudar a reducir los tiempos de espera. También puedes considerar salidas desde otros países asiáticos si trabajas con proveedores en la región.
Es importante tener en cuenta que muchos trabajadores comienzan su viaje de regreso a casa una o dos semanas antes del Año Nuevo, lo que significa que la disminución de la actividad comienza desde inicios de febrero.
El Año Nuevo Chino es un evento cultural y logístico de gran magnitud que cada año impacta el comercio internacional. En 2026, este feriado podría tener consecuencias relevantes para importadores y exportadores en América Latina y otras regiones que dependen de China como proveedor clave.
Prepararse con anticipación, ajustar inventarios y mantener una comunicación activa con proveedores y agentes logísticos son medidas fundamentales para evitar interrupciones en la cadena de suministro. Las empresas que planifican con antelación no solo evitan retrasos, sino que también pueden aprovechar oportunidades en el mercado cuando sus competidores aún están resolviendo problemas logísticos post-festivo.
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Fuentes:
Año Nuevo Chino 2026: fecha de inicio, animal que lo rige y signos de la astrología china